La verdadera historia del Capitán América: Landon Donovan.
- 10 oct 2014
- 5 min de lectura
Por: @AcostaOscar28
¿Cuál es mi jugador favorito? Sin pensarlo dos veces, contestaría Landon Donovan, rompiendo esquemas y modas. Así llegamos, de manera obligada, a la última pregunta ¿Por qué Donovan?
Tuvo que pasar un periodo grande de sequía para que pudiera volverme a colocar frente al reto de llenar una hoja en blanco con un contenido que evidenciara mi sentir del momento, finalmente lo encontré...
Recuerdo, del poco a poco lejano 2002, mi primera experiencia mundialista; Korea-Japón fueron las sedes de este mundial de futbol. Para entonces me encontraba transitando en plenitud mi etapa de infante medio, por lo cual el reloj biológico dificultaba el hecho de que yo disfrutara de los partidos en directo, pues pasan a altas horas de la noche-madrugada.
Empezaba mi peregrinar en el amar del futbol como lo hago el día de hoy, ya lo comprendía e incluso lo practicaba de algunos años atrás, sin embargo no comprendía la importancia global que éste tenía, pues en la etapa de operaciones concretas que me encontraba, no me permitían acceder a un grado alto de abstracción de la situación que vivía en torno al mundial.
Un recuerdo que tengo muy marcado de aquel año, fue el día que México jugó contra Italia, no tengo idea porque razón ese juego fue por la mañana, pues los juegos anteriores de fase de grupos contra Croacia y Ecuador no los había podido ver, por la razón que anteriormente mencioné. Como haya sido, el partido final de la fase grupos sería por la mañana. México había ganado los juegos previos y tenía altas probabilidades de avanzar como primero de su grupo, para encontrarse un rival de menor categoría y así acceder al tan ansiado quinto partido.
En la primaria nos permitieron llevar televisión e incluso faltar a clases para poder ver el partido. Asistí al colegio y disfrute de uno de los mejores goles que he visto anotar de cabeza en mi vida. Ese gol de cabeza de Jared Borgetti, ni a Buffon se le olvida. El empate nos clasificó como primeros del grupo y nos tocaba contra un rival que conocíamos, que dominábamos y que durante mucho tiempo había permanecido bajo nuestro yugo; el equipo conocido como "El equipo de las barras y las estrellas", Estados Unidos.
Es un capítulo de la historia de la selección, que siempre causa incomodidad recordarlo. ¿Cuál es el motivo de que ustedes revivan esto? La respuesta es fácil y se centra en el motivo por el cual me senté a escribir. Landon Donovan.
Aquella tarde surgió una leyenda a quien por mandato colectivo todos tenemos que odiar y despreciar. México cayó por diferencia de 2-0 ante USA ese día. Al minuto 20 del segundo tiempo, una descolgada por la banda izquierda de Estados Unidos culminó con un remate de cabeza de este jugador, que para esos tiempos portaba el número 21 en la camiseta, un gol que no solo sentenciaba nuestras aspiraciones de avanzar a la siguiente fase, sino que además alimentaba el ego del tan odiado rival, dejando en evidencia que en un cancha de futbol, el balón es redondo para todos.
Viene la parte que pierde objetividad y que se llena de subjetividad de mi parte, sin llegar a vaciarme en elogios por la carrera de Donovan, pero con unas ganas inmensas de hacerlo.
¿Por qué este sentir hacia tal jugador?
Es común escuchar que las nuevas generaciones, admiran a jugadores como Messi, Cristiano Ronaldo o Ronaldinho. No digo que esté mal eso, al contrario yo agradezco la oportunidad de haberlos podido visto jugar y que nadie vino a contarme de ello, sin embargo si alguno de ustedes me preguntara ¿Cuál es mi jugador favorito? Sin pensarlo dos veces, contestaría Landon Donovan, rompiendo esquemas y modas. Así llegamos, de manera obligada, a la última pregunta ¿Por qué Donovan?
Esta es la parte en la que me descoso en elogias hacia su carrera, que para muchos resulta desconocida y para quienes conocen parte de ella, les resulta irrelevante.
No te preocupes, ya que no intentaré convencerte de que admires su carrera como jugador de futbol, solo intento expresar mi admiración hacia ello, como tú lo puedes hacer de tu jugador predilecto. Probablemente alguno de los datos que te mencione, algún día, con un poco de suerte lo puedes emplear si así lo requieres.
Desde las ligas menores mostró gran talento para el soccer, como se le dice al futbol en EUA. Existe evidencia, en un video casero, de un partido amateur infantil en el que él consiguió anotar 7 goles, hecho que no resulta sencillo, ni si quiera para una liga de futbol para niños. A los 17 años brilla en el mundial de futbol de Nueva Zelanda de 1999, obteniendo el balón de oro como el mejor jugador del mundial, mismo que le valió el fichaje del equipo alemán Bayern Leverkusen, años más sería fichado por el equipo que le ha dejado las mayores satisfacciones y con el que actualmente, después de 3 campeonatos de la liga, sigue jugando LA Galaxy.
Landon ha tenido la particularidad de muy pocos jugadores, pues por el calendario de competencia del torneo estadounidense, que se juega cuando las otras ligas descansan y descansan cuando las otras ligas juegan, encontró la posibilidad de alternar en la liga americana así como en ligas europeas ( Inglesa y alemana) que no es poca cosa.
Ha ganado 4 copas oro y un subcampeonato de la copa Confederaciones de 2009, ha disputado 3 mundiales mayores anotando 5 goles en los tres torneos. El día de 10 de octubre disputará su último partido como seleccionado estadounidense, llegando a la marca de 158 juegos con la playera de su selección solo detrás de Cobi Jones (164).
Un histórico, del país vecino del norte, dice adiós de las canchas profesionales del futbol, anunció su retiro hace un par de meses, después de no haber sido seleccionado para representar a su país en su cuarto y último mundial.
En ocasiones quisiera creer que es parte de la mercadotecnia y el marketing para crear expectativa y vendernos esa idea. Ojalá así fuera, pues tengan por seguro que un partido versus USA nunca será igual sin el sazón y los goles (pésele a quien le pese) que él imprimía. Landon Timothy Donovan, tiene esa capacidad de emocionarme con su forma de jugar, con su forma de definir, de habilitar un pase de gol. No por esta razón soy malinchista o enemigo de mi selección, simplemente puse en práctica aquel mecanismo de defensa "Cambio de instinto por su contrario" y del odio al amor, realmente solo hay un paso, comprobado.
Me despido con la intención de volver a escribirles pronto, con las ganas de ver anotar un gol más a Donovan, de disfrutar como siempre del futbol, de soñar con el regreso de mi Atlante a primera división y con la expectativa del disco "Antología desordenada" del maestro Joan Manuel Serrat por sus 50 años de carrera. Carpe Diem mundo.























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